¿No les hace acordar a Lozano?
Saturday, November 24th, 2007Karate
Mi primer profesor de karate no importa:
tenÃa rulitos y bigote. Terminaba la clase más temprano
para irse a ver telenovelas con su mujer. Uno de esos tipos.
Ahora está durmiendo, durmiendo en la colina.
El segundo profesor luce también apellido italiano.
En el comedor de su casa, me dijeron, colgaba la foto de un maestro japonés
vigilando con mirada japonesa los almuerzos familiares.
Ahora está durmiendo, como todos, durmiendo en la colina,
pero en aquel entonces nos daba lecciones de honor.
Karate es control, paciencia, resistencia, una mirada de hielo.
Un martes no vino a la clase, y poco después se supo,
que habÃa disparado a su mujer, que tenÃa cáncer,
y luego se habÃa disparado a sà mismo, y que el auto
donde estaban quedó estacionado
al borde de la ruta. A la semana siguiente
un nuevo profesor lo reemplazó, un tal Fabianni
que se tomaba el trabajo a la ligera, y dejé de ir.
Por Luciano Lamberti, un nuevo amigo de este blog.

