Alrededor de las nueve de la noche se apagaron las luces del Monumental y todos se pararon y se escuchó un eeeee futbolero. Estabamos ubicados en la mitad de la cancha, al costado, lugar tranquilo pero careta. No nos daba para meternos con la indiada. No veiamos al trio en el escenario, pero se alcanzaban a ver las luces y pantallas copadas puestas bien alto. Me hubiese gustado mas altura en el escenario y mayor volumen, no estaba despacio pero yo queria que reviente River.
Arrancaron con dos temas desconocidos o intrasendentes para mi. Entonces Cerati, que tenia puesto un buzo en el cuello a lo Chizzo de la renga, aunque un buzo re cheto, dijo “la musica mueve objetos, o sea ustedes, o sea”, primera de muchas frases pelotudas. También insistió toda la noche con vendernos este show como el mejor de los 21: “esta ayer no la tocamos, será que hoy es sabado, este tema mañana no lo hacemos, esto está completamente fuera de programa”, etc. Luego saludó a los músicos: “Charly, Zeta, como va”, los que respondieron con inclinación de cabeza. Los que estaban en las sombras (Leandro Fresco, Tweety Gonzales y Leo GarcÃa e coros, copado como quinceañera) fueron ignorados hasta llegados los bises. Entonces arrancaron con Hombre al Agua y ahi me empezé a copar. Cerati dijo agua y empezó el ciclo de la bata y el bajo hipnotico, dejaron de amarretear luces y pantallas para darle un toque flashero y empezó este temazo, mi favorito de Soda.
Ahi si reventó todo, enseguida sin parar el beat siguió en la ciudad de la furia; me vi saltado y cantando me dejarás dormir al amanecer, entre tus piernas. Gran papel de la base en estos dos temas, bajo y bata mimetizados, precisos y contundentes. Buen momento para un ginóbili, me dije. Las parejas me miraban feo y hacian comentarios cuando empezó la humareda (nivel de faso: %20), estaba en un lugar muy careta, de parejas, hablaron las minitas todo el reci y los novios serios las abrazaban. “Pero es un recital de rock!”, quise gritar yo, “se fuma marihuana, se flashea, curtansé!” Pero en un momento ya no importó por que estabamos bajo la avalancha de hits ochentosos, guste o no habia que bailar, porque Soda es hitero, a veces me olvido. Asi siguieron Sobredosis de TV, Pic Nic en el 4ª B, Cuando Pase el Temblor, que se yo que mas, Nada Personal, Juegos de Seducción, Signos, Persiana Smericana. Una fiesta, sin duda.
Pusieron luces tradicionales y de esas que iluminan al publico; no me gustan porque sacan clima para el trance y te obligan a mirar para todos lados, pero bueno, era el momento de nostalgia bolichera, de corear y saltar, para el groso del publico que lo fue a ver, para las parejitas al lado mio que estaban copados y quizas afectados por el humo (”yo tambien quiero fumar!”, escuché decir atrás mio y me hice el dolobu). Charly siempre inexpresivo tocaba la bata, Zeta se reÃa y cambiaba el bajo, uno mas bizarro que el otro, Cerati derrochaba ego y seguridad y glamour viejo. Ahora con una bufanda bala alrededor del cuello, cantaba sus letras obscenas como si estuviera cogiendo ( con los dientes rasgaré tus medias, voy a hacerte un macro porno intenso, se que te excita pensar hasta donde llegaré). Yo lo miraba con desprecio y envidia; tiene derecho a tanta soberbia? Se maneja fantasticamente, es musico posta y y tambien estrella, se lo puede odiar o querer. Mirando el publico de Soda, el grueso de su publico, el de las parejitas alrededor mio, se percibe mucha frivolidad. Su música es asÃ, se baila y se disfruta, nadie canta en contra de Los Redondos por que los ignoran y los que no, piensan “no entiendo por que los ricoteros (clase media baja, socialistas, delincuentes y futboleros) no nos quieren si Soda es lo más”. En fin, eterna dicotomia social y cultural, para mi se explica simplemente con la musica, basta con escuchar ambos grupos.
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Ahora Cerati, en la cresta de la soberbia, dice “me gustaria verlos, iluminensé”. Y todos prenden sus celulares, menos mi hermana y yo que pelamos encendedores, todavia con la intención de recuperar el espiritu del rock. A mi se me apaga a cada rato asi que lo abandono pero la Luli lo matiene en alto casi todo el tema. Despues me comentarÃa que el recital de despedia (10 años atras, mismo estadio, solo dos shows) los encendendores se prendieron solos sin que nadie lo pida y fue muy emocionante por espontaneo y porque el fuego es otra cosa. Nos adelantamos al arte de tapa del disco (doble) del regreso: la misma foto que la despedida (puntos amarillos puros sobre fodo oscuro) pero con celulares (puntos celestes y electronicos). El tema para esta joda era Fue, temazo, del Dynamo. Siguió un momento altisimo: En Remolinos fue un flash, por el tema en si y por los efectos de tres ventiladores de neon gigantes multicolores, y tres pantallas alargadas al fondo que proyectaban muy viajeras imágenes de planetas y galaxias. Floreció el Cerati que me cae mas simpatico, el mas relajado y talentoso, el de los 90 con Soda, el de cancion animal, dynamo, sueño estereo y confort y musica para soñar. Tocaron Zoom, Disco Eterno (poner un disco eterno, moverme entre las sombras, un espÃritu me lleva a descubrir porque este deseo crece), un millón de años luz (de casa), sueles dejarme solo (tengo la sospecha de que ese tema es de Zeta por que el bajo lo provee de mistica y fuerza) y no recuerdo que mas. Por ahi hubo un solo de guitarra sónico y enloquecido.
Siguieron varios temas mas, los hits que faltaban (a De Música Ligera le hace falta un refresh, suena muy vieja, la viola suena igual que hace 17 años) y terminó, 2 horas 45 minutos depues de haber empezado. Saludaron al publico, se miraron satisfechos. El mas contento parecia Zeta. Y el publico también, yo incluido, ya que fue festivo y divertido. Un recital para pensar sin exagerar, un producto comercial bien hecho, sin mÃstica ,algo necesario: la vuelta de Soda para poder corear los hits. Â
(Por Payador, enviado especial a Buenos Aires de la Agencia Amistóut)