Archive for the ‘Reflexiones (con el Padre Cesqui)’ Category

Las fiestas de Florencio

Thursday, August 7th, 2008

Para el ultrakirchnerista ministro del interior Florencio Randazzo lo que sucede en Córdoba es una fiesta, la misma que lleva una decena de muertos, heridos y un profundo caos social.

También Randazzo opinará algo parecido con la fiesta santafesina, esa que es producto de la hipermillonaria deuda de la Nación a la Provincia. Acá no se mueren los humanos, lo admito, Florencio, pero se mueren las vacas en buena parte de nuestro territorio. Estoy seguro que un montón de cadáveres flacos secándose al sol es también una fiesta, ¿no?

Florencio, revisá tu agenda. No sea que al próximo cóctel que te inviten termines degollado. Capaz que, en tus fiestas, como piñata usan un cerdo cuereado.

Ganamos todos

Thursday, July 17th, 2008

“No creo que esta ley brinde una solución”, dijo el vicepresidente Julio Cobos algunos minutos antes de votar negativa la aprobación del proyecto de retenciones móviles en el Senado de la Nación, Cerca de las cinco de la mañana, ese hombre que para el jefe de Gabinete Alberto Fernández “no tiene funciones legislativas, no vota, no opina, no puede hacer nada de esto”, rechazó un proyecto que estaba preparado para beneficiar al kirchnerismo, un selecto club donde el ex presidente Néstor Kirchner oficia de cruel portero, pero es financiado con el dinero de todos los argentinos.
Finalmente, el Congreso deberá volver a revisar una ley de retenciones que sea consensuada con el sector agropecuario, ese que jamás tuvo intenciones de eliminar el tributo aduanero, sino atenuarlo y equilibrarlo con los intereses que dice tener el oficialismo: controlar los precios internos, disminuir el avance de la soja, y redistribuir la renta extraordinaria que produce este commoditie.
En esta votación hubo demasiadas sombras. Hemos visto el tráfico de influencias en su punto más álgido, pero en una mirada a conciencia, observamos un campo sereno y un  gobierno nervioso, pues cuando el propio Kirchner fue derrotado en el terreno del peronista, la caída del sueño kirchnerista pareció hacerse polvo ante la contundencia del mensaje. El peronismo es un movimiento que ostenta una liturgia directamente vinculada a los actos públicos, y la cifra que define el carácter de cada manifestación es, sin dudas, la cantidad de asistentes. Y desde tiempos de Juan Domingo Perón, las tácticas utilizadas para engrosar ese número son diversas, pero se relacionan íntimamente con la prebenda, el clientelismo y el despilfarro ilegítimo de dineros del erario público. Colectivos rentados que trasladan “empleados por un día”, reparto indiscriminados de billetes de 50 pesos y choripanes cocinados en las plazas públicas son algunos de los elementos utilizados históricamente como herramientas para lograr que las mediciones de público en sus actos proselitistas despejen toda duda del respaldo popular. En ese contexto, la derrota de Néstor Kirchner es doble.
Por un lado, el titular del Partido Justicialista y ex presidente anuncia que su acto es “la plaza más grande de la historia”, frente a 54 mil argentinos que decidieron respaldarlo en este tiempo. Esta cifra está muy lejos de aquel millón de asistentes que contabilizó el líder peronista el 17 de Octubre de 1945, o aquella plaza convocada por el dirigente Ítalo Luder de 800 mil almas. La derrota de la historia es, para Kirchner, la primer baja, producto de su propia ceguera.
La segunda es por la batalla que él mismo decidió emprender contra el reclamo del sector agropecuario, que a pocos metros de donde el ex presidente cantaba victoria, 148 mil personas respaldaron a los ruralistas, recalcando que “en la Argentina se necesita un modelo de país distinto”, tal y como expresó uno de los oradores.
El kirchnerismo declaró una guerra y perdió. La consecuencia es producto de los términos que el propio ex presidente utilizó para referirse al conflicto, ya que es vox pópuli la intención de Kirchner de poner al campo “de rodillas”. Pero lo que el ex presidente no parece advertir es que su derrota se debe a, por lo menos, su concepción extemporánea de la política. Los argentinos volvieron a demostrar –a través de la manifestación popular y la decisión del Congreso- que ya no buscan la confrontación sino el acuerdo, que no quieren mentiras diseñadas para ser repetidas hasta el cansancio sino ideas que cambien para mejor el país, y el fin de una forma de hacer política que nos ha llevado directamente –como decían los viejos legisladores setentistas- al “país de las antinomias”. No necesitamos otra ley que se materialize en una mentira política, sino una norma que actúe con la legitimidad del consenso, única herramienta de gobierno que es posible aceptar en una democracia.
El proyecto de retenciones móviles que se rechazó ayer es un texto fundado en presupuestos falsos, un proyecto repleto de trampas y parches de último momento para captar una mano levantada más. Todos temíamos que la aprobación fuera “como por un tubo”, pero el kirchnerismo debió desplegar todas sus debilitadas fuerzas en torcer aquello que el sentido común dicta. Muchas veces, demasiadas, en nuestro país y otros territorios vimos cómo leyes injustas eran ratificadas por los representantes del pueblo, traicionando a quienes deberían honrar. Muchas veces vimos como en Argentina la obediencia debida trascendía las fronteras de lo racional y se entregaron las riquezas que fundaron la nación a manos que decidieron desactivarlas para siempre.
Pero esta vez el pueblo habló. A través de las marchas, de los termómetros sociales, del Congreso, de los medios de comunicación, desde todas las direcciones, la mayoría –esa entidad que comanda la democracia- habló en todas las lenguas que conoce. Y se hizo su dictamen. Y es por eso que anoche, en el Senado de la Nación, por una vez en un largo tiempo, los argentinos ganamos todos.

Superman y el método Stanislavsky

Wednesday, June 25th, 2008

“El espectáculo, para mí, es la televisión, el centro de la actividad artística. Aunque ya no es espectáculo, es la realidad. Mirtha hace 13 puntos llevando a la gente del campo a su programa cuando nunca los había hecho. En cuanto al teatro, no tengo tiempo para verlo (lo último fue Art), pero además me cuesta creerle, no hay obras que me conmuevan. Y el cine está muy devaluado. Cuando veo que en operaciones de marketing me quieren convencer de que Hulk es una producción importante y veo a los críticos que participan de eso, no puedo tomarlo en serio. Que el actor diga lo que le costó meterse en el personaje de Superman… Hay una especie de reciclaje de la estupidez como fórmula de éxito. Porque yo sigo sabiendo que Superman era la historieta que leía cuando era chico, no me van a vender otra cosa, se les nota demasiado la hilacha de buscar el éxito por el éxito.
“Es corrupción intelectual, que es la peor. En periodismo deportivo pasa igual: un tipo hace un gol y se lo muestra como que cambió la historia del fútbol. Creo que también hay un descenso cultural, hay gente que ve esas películas como si fueran obras de arte. Probablemente, yo tenga un paradigma viejo y busco otra cosa, no efectos especiales”.

Chiche Gelblung, para Crítica de la Argentina

A pesar de su alto componente siniestro, debo admitir que es el hombre de televisión más lúcido de la Argentina.

Autogolpe

Tuesday, June 17th, 2008

Varias veces me oyeron decir -quienes tienen diálogo conmigo- que si este Gobierno cae, será un autogolpe, o sea, un golpe de Estado hecho por sí mismo. Me refiero a una sucesión de cagadas que ha convertido al país en un hervidero, que son exclusiva responsabilidad del Gobierno.

Pero este intendente del PJ sale a defender una teoría conocida como “The Fujimori´s Experience”. Dejo a los lectores el juzgar la validez de los dichos, pero recordemos que no se meten denuncias penales sin tener un mínimo sustento de lo que se dice. Personalmente, creo que es una teoría para considerarla seriamente, en especial porque ese apoyo que pregona Kirchner a la Presidenta me suena tan falso como un certificado de trabajo de D Elía.

La paz no vale un impuesto mal cobrado

Tuesday, June 17th, 2008

El ex Gran Hermano no quiere aceptar que tiene que abandonar la casa. La señora triste toma pastillas delante del televisor, acariciando con sus uñas de mil dólares el bastón presidencial, y suspirando por tiempos mejores. El pueblo llama a la puerta.

Los cuatro jinetes del asojalipsis, el general entrerriano de moral intachable y sonrisa con ventana, los soldados campesinos con tractores tanques de guerra y la fanfarria falsa de todossomoselcampo.

Las miles de hormigas que cuchichean mil ideas sobre elparodelcampo, que se entrechocan y chirrían como cubiertos de un restaurant. Las noticias de la radio, que suenan como si siempre fuese el mismo día. Hace tanto ya que son

los mismos actores

la misma escenografía

el mismo guión

Los muchachos kirchneristas repiten seaprovechandeminobleza y le cambian el moño a las retenciones móviles, un impuesto impuesto por llevarse a otro lado lo que nace de la madre tierra mezclada con poxi round up.

Los señores de traje que se indignan, por la democracia, esa palabrita. Las señoras que cacerolean con los trajes de piel, el jubilado enfermo que grita que hay que bajar a esa yegua, la mamá de dos chicos, la maestra, el señor que arregla zapatos, la mina que le hace los pagos a Brunelli, la vendedora de zapatos, el señor que vende los dispenser, el tipo que arregla televisores, la señora gorda, el pendejo pelotudo, la suegra de un funcionario del gobierno, la hija del fletero, el fletero, el cuñado del fletero que si no va el fletero lo mata, el tallerista, el kiosquero que saca unas chapas cuando pasa la manifestación, el Tati Sassia, el oficinista que manda mensajes de texto, el flaco que atiende en Megatone, el que labura en la casa de respuestos del tío del que está hablando por megáfono, un pendejo de la Federación Agraria con chomba y botas, y un tipo con una cuatro por cuatro que toca bocina a una nena con una bandera argentina, un amadecasadoñarosa que se le muere el Neustad, un ex combatiente de Malvinas, un cuidador de cochera, uno que era gerente de Osde pero ahora me parece que labura de Williner, uno que lo vi una vez en yoga, un tipo que siempre va a Tío Pope, un vago con un Renault 21 azul medio destartalado que le puso un cartel hecho con Word a la luneta que dice “me adhiero al reclamo del campo”, y una señora que colecciona ostras y que se cartea con otra señora de Londres.

Kirchner se mira por tele y le gusta su nariz, su gran nariz esnifadora, que no esnifa sólo merca sino también

Poder

porque todo esto se trata de poder
el poder siempre acecha debajo de la alfombra de la guerra de los otros

esas que se libran en la tierra del dinero

por la soja, el petróleo,

esto es una guerra: o nos disparan o nos hacen disparar

Digamos basta a esta guerra ajena.

La paz no vale un impuesto mal cobrado.

El escriba

Friday, June 13th, 2008

El primer escritor del universo anotaba los granos de maíz que un chacarero egipcio le traía al templo. Fue como cinco mil años antes de Cristo, cuando los sacerdotes-comerciantes de Tebas tenían en el centro de la ciudad el mercado de granos de aquellos tiempos de arena, sol, y un lodoso río que componía la postal del inicio de la humanidad.
Anotaba pacientemente en un libro hecho con papel de cañas, de hojas gruesas, blancas y rugosas, las cantidades de granos que llegaban para ser comercializados desde la casa del dios Amón, quien siempre ostentó el título de deidad suprema, mal que le pese a los adoradores de Ra.
Ese primer escritor no sabía que un día se crearía en torno a él una casta denominada los “intelectuales” que de un modo u otro gobernaría los destinos de la humanidad hasta finales de siglo XX, a casi 7000 años desde aquella mañana donde, como tantas, anotó la carga que le trajo un granjero del norte, proveniente de la frontera con Judea, acusando pesados bultos, en un apeadero cercano al Nilo.
Ese primer escritor -del que desconocemos su nombre- no se homenajea en este día, dado a llamar 13 de junio por hombres muy posteriores a nuestro héroe, sino que se recuerda el fallecimiento de otro, tal vez más moderno pero no por eso menos talentoso: Leopoldo Lugones. Feliz Día del Escritor a todos los colegas, y en este tiempo recordemos que, en definitiva, la literatura no es más que el hijo descarriado de la contabilidad.

Hay cadáveres

Wednesday, June 11th, 2008

Utilizando un reconocido ribete poético del gran Néstor Perlongher, en el periodismo argentino hay cadáveres. La reciente difusión de imágenes en los principales noticieros televisivos, donde Charly García aparece como el espantapájaros en terapia intensiva, demuestra una vez más que, para esos medios, la frivolidad es el principal criterio a la hora de informar.

El periodismo berreta carcome la morbosidad como si fuese maná, practica la más baja demagogia en nombre de los valores que fundaron el oficio, mancillándonos y obligándolos a estériles debates sobre la ética, cuando la ética es tan clara como el agua.

Ya lo hicieron con Los Redondos, cuando las crónicas de recitales se publicaban en los policiales con los heridos en el título, con las fotos de Javier Portales, el acoso a Maradona, y tantos episodios como esos. Hoy es Charly el centro de la grasa de las capitales.

Sería inútil extenderme en el repudio a la difusión de esas imágenes, no hay mucho más que decir salvo que estemos preparados para cuando Charly se muera, y todos los hijos de puta que ahora fagocitan su decadencia, digan necrológicas vergonzosas en los noticieron de la noche, cargadas de cursilerías, lugares comunes, y sobre todo, derramando hipocresía sobre la extensa lista de los cadáveres del periodismo argentino.

Tiempos difíciles para el oficio de informar

Saturday, June 7th, 2008

Una de las mayores alegrías que me dio el periodismo fue la oportunidad de escribir editoriales para Diario Castellanos. La tarea del editorialista tal vez sea la más noble del oficio, pues permite una amplia libertad de opinión, enmarcada en los ideales que sostienen la línea editorial del medio. Pero a pesar de ser una opinión subjetiva, sigue comprometida con los paradigmas del oficio, es decir, fundamentar concienzudamente con datos cada sentencia. Como diría un colega, el arte de la argumentación.

En la editorial del diario de hoy, 7 de junio, expuse algunas ideas acerca de este día que es festejo para todos los que hacemos periodismo, pero que también, a mi criterio, debe ser un tiempo de reflexión sobre los tiempos que corren, tiempos difíciles para el oficio de informar.

Nosotros, los cultos, los intelectuales…

Wednesday, May 21st, 2008

Enrique Symms, citando a León Trotsky, decía que “los intelectuales son los grandes colaboracionistas del poder”, y según nuestro amigo y filósofo porteño, Trotsky insistía en que ninguna revolución se hizo gracias a los intelectuales, sino a las masas oprimidas, en definitiva. Claro que existieron ideólogos. Pero no eran los intelectuales, no. No fueron los escritores, ni los bibliotecarios, ni los actores y actrices, mucho menos pintores, escultores o directores de teatro. Todo eso explica también por qué el trotskismo fue un fracaso, pues el bueno de León era un gran escritor.

Y eso explica por qué 750 intelectuales argentinos firmaron esta sarta de boludeces. Gracias muchachos, pero no los necesitamos. Podemos pensar por nosotros mismos y vivir perfectamente sin sus sugerencias políticas.

Para los pibes del tablón

Thursday, May 8th, 2008

(…) Vicent explicó su teoría del regreso. Según el autor de Son de Mar, si los jugadores realmente quieren ganar el partido deben comprender que el arco que les pertenece no es el que defiende el arquero de su equipo sino el que está amurallado por los once contrarios. Con esa convicción, cada ataque se transforma en un regreso. Meter la pelota en el arco equivale a volver a casa. Éste es el conflicto: unos quieren volver y otros, confabulados y rabiosos, tratan de impedirlo. Siguiendo esta idea, al encabezar un ataque, cualquier delantero podría viajar hacia el arco con la convicción de Ulises en su regreso a Ítaca. El deseo de volver es una fuerza poderosa. Lo sabía Homero y lo cantó Gardel con versos de Le Pera. Como remate, Manuel Vicent explicó que su teoría dejó sin palabras al mismísimo Jorge Valdano con quien compartió un programa de televisión. Lo que se dice un milagro laico. Pensando el gol como un regreso. Así quisiera que juegue mi equipo, le dije. Después nos despedimos.

Reynaldo Sietecase, sobre Manuel Vicent,

en Crítica de la Argentina

Actualización al 9 de mayo: Vicent ebería darle un curso a los muchachos de River, a ver si comprenden algo